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Planes de Vacunación

Seguimiento de planes de vacunación: caso Vacunas Vivas e Inactivadas

La vacunación permite llegar a la generación de anticuerpos de manera más rápida y sin afectar la salud del animal, siendo una acción preventiva frente a las enfermedades más comunes. Sin embargo, vacunar a las aves no es garantía de ausencia de enfermedades durante la producción. Esto generalmente se relaciona con prácticas inadecuadas de manejo de las vacunas y/o métodos de aplicación. En particular, el método de ELISA permite monitorear los resultados de las vacunaciones y, por ende, tener información para generar acciones de mejora y detectar causas raíces. En este artículo se resaltan las particularidades de los seguimientos de planes de vacunación de vacunas vivas e inactivadas.

-Artículo escrito en colaboración con la empresa Biochek. Agradecemos especialmente a Fernando Acuña-

Cuando las vacunas provienen de fuentes confiables, en general no habría razón para dudar de su capacidad de control de enfermedades. Usualmente factores como: las técnicas de vacunación, combinación de vacunas, edad del ave y período de aplicación de cada vacuna afecta directamente a la eficiencia de inmunización. La eficiencia de vacunación afecta directamente a la economía de la producción avícola, generando mayores tasas de mortalidad y de costos para poder curar a los animales enfermos. En la publicación de la empresa Biochek (1) se presentan distintos casos de estudio sobre el costo-beneficio de la implementación de programas de control de planes de vacunación.

Para monitorear los planes de vacunación en granja, el análisis serológico mediante el método de ELISA es ampliamente aceptado y utilizado en el mundo. Se utiliza tanto para hacer el seguimiento de la respuesta inmune luego de la vacunación como también un insumo de diagnóstico de ciertas enfermedades.

Técnica de ELISA
La técnica de ELISA consiste en medir la cantidad de anticuerpos contra la enfermedad que se encuentran en sangre del animal, lo cual permite obtener información sobre el éxito de la vacunación y/o la exposición a los patógenos en granja, según el caso. En la Figura a continuación, se muestra cómo funcionan dos tipos distintos de ELISA: directo e indirecto. Usualmente para el seguimiento de planes de vacunación se utiliza la técnica ELISA indirecto. En ambos casos, al final del ensayo se mide la fluorescencia emitida tanto de reactivos específicos que generan una emisión de luz y que se encuentran directamente relacionados con la cantidad de anticuerpos en sangre del animal.

Ag: antígeno. Refiere a aquella parte del patógeno que genera una respuesta inmune dentro del cuerpo. En ambos casos se encuentra pegado a la placa en la cual se realiza el ensayo de ELISA; Anticuerpo primario: anticuerpo que se une al antígeno. En el caso de los ensayos de ELISA indirectos para las enfermedades aviares, estos anticuerpos provienen del suero sanguíneo del animal. Los ELISA directos como los de la imagen son anticuerpos sintéticos; E: Enzima. Esta enzima se encuentra pegada al anticuerpo primario o segundario, la cual permite la ruptura del sustrato en el ensayo; Sustrato: sustancia sobre la cual la enzima ejerce acción. La interacción sustrato-enzima permite la generación de productos coloreados que son medidos por el equipo de ELISA.

Es importante tener en claro que hacer el seguimiento por este método no es la solución en sí para mejorar los planes de vacunación. En cambio, a partir de la interpretación de los resultados es imperativo generar planes de acción para mejorar la situación. En los resultados de los análisis de ELISA es necesario estudiar(2):
La intensidad de la respuesta frente a la vacuna, la cual se presenta como la titulación de anticuerpos promedio. Para poder utilizar estos datos, es necesario generar una línea base de titulaciones respecto a la enfermedad que se desea estudiar para cada granja. Esto se debe a que se establece una referencia para una fácil interpretación de los resultados del programa de vacunación.
La uniformidad de la respuesta (%CV: coeficiente de variación) frente a la vacuna. Este indicador muestra si todas las aves recibieron la inmunización. En general se manejan los siguientes rangos: %CV<40% excelente; %CV entre 40 y 60% es bueno; %CV>60% necesita mejorar. Esto permite determinar si las técnicas de vacunación fueron eficientes o es necesario cambiar o mejorar la metodología.
La persistencia de la respuesta frente a la vacuna. Este dato refiere al promedio de titulación de anticuerpos en el tiempo. Permite determinar si la inmunización de los animales con una única dosis es suficiente, o si es necesario aplicar otra dosis para mantener los niveles de anticuerpos.

Generalmente, los indicadores de una vacunación exitosa son titulaciones altas, uniformes, que persisten en el tiempo; y que se encuentran dentro de un rango de valores esperados para el tipo de vacuna. Los indicadores de una vacunación poco eficiente son lo opuesto: títulos más bajos de los esperados, no uniformes, y no persistentes. Recomendamos leer la publicación de la empresa Biochek para ahondar más en este tema, en donde se muestran tres casos distintos en donde se evalúan estas variables (2).

Casos especiales: vacunas vivas e inactivadas.

Las vacunas vivas, como las utilizadas para enfermedades respiratorias Bronquitis respiratoria (IBV) y Newcastle (NDV) utilizan como elemento generador de inmunidad a patógenos atenuados. Esto significa que la bacteria o virus causante de la enfermedad se encuentra todavía vivo, pero suficientemente debilitado para no causar una infección grave en el animal. Las vacunas vivas son usualmente utilizadas en granjas de pollo parrillero o de ponedoras como preparadores de la inmunidad de las aves (proceso de priming) para enfermedades como IBV y NDV. Luego de cierto tiempo de su aplicación, se vuelven a inmunizar a los animales con vacunas inactivadas para incrementar los niveles de anticuerpos en el ave (proceso de boosting).

Esta particularidad en el uso de vacunas vivas e inactivadas genera una necesidad de seguimiento de los títulos de anticuerpos para entender: 1-si las vacunas fueron eficazmente empleadas, y 2-si los títulos de anticuerpos son los correctos para emplear las vacunas de boosting.

Es importante destacar que la aplicación de vacunas vivas contra enfermedades respiratorias como IBV generalmente dan títulos variables como respuesta. Además, el esparcimiento horizontal de IBV que proviene de las vacunas también puede ser limitado, sumado a que las vacunas vivas de IBV pueden también dar una respuesta inmune local que tampoco puede ser medida con un test de ELISA. Como muestra la Tabla 1, dependiendo del tipo de vacuna de priming de IBV vivas utilizadas en granjas de engorde y de ponedoras, distintos %CV pueden ser esperables. Además, para las vacunas utilizadas para priming, importa más que todos los animales vacunados sean seropositivos respecto a IBV que el %CV que pueda resultar (3).

Tabla 1. Tipo de vacuna IBV y su rango de %CV aceptado
Vacuna IBV
%CV aceptado
H120
40-70%
4/91
<40%

Finalmente, para este tipo de vacunas es importante evaluar la persistencia de la respuesta inmune luego de la primera aplicación. Esto permite verificar si se necesita aplicar otra dosis suplementaria luego del priming o boosting, o incluso si el período de aplicación de la vacuna se encontraba bien programado.

Existe una relación clara entre los títulos obtenidos luego del priming y la estabilidad de los títulos durante el período de producción de los pollos de criadero y ponedoras luego de la vacuna de boosting. Por lo tanto, si se encuentran títulos pobres luego del priming, llevarán a títulos altos al comienzo de la producción y a bajos títulos durante la mitad o fin de la misma. En general, los títulos de IBV suelen ser menos estables durante la producción, en comparación a los títulos de NVD, por ejemplo (4). No se sabe bien por qué sucede esto, pero este comportamiento resalta la importancia del monitoreo de la evolución de las vacunas de priming y boosting.

Otro factor que determina el éxito de la vacunación de boosting es el nivel de anticuerpos al momento de la aplicación. Títulos altos al momento de la aplicación de tanto vacunas vivas o inactivadas pueden interferir con la respuesta serológica de la vacuna inactivada. Esto genera que los títulos de anticuerpos sean menores a los recomendados/esperados. Para solucionar estos eventos, por ejemplo, podría aplicarse un intervalo suficiente entre las vacunas, de al menos 8 semanas (3).

Poder detectar estos eventos permite corregir los planes de vacunación, generar re-vacunaciones y prevenir pérdidas de producción. Además, en caso de que los animales se encuentren ya enfermos con IBV, el seguimiento de los planes de vacunación aportará información para la detección temprana de la enfermedad.

Bibliografía
1. Stooker L, van Leerdam PhD B. Use and economics of ELISA in the prevention of disease. Target. 2017;105:50–100.
2. van Leerdam B, Lörchen U. ELISA monitoring improves your results. Gouda, Netherlands: Biochek;
3. Van Leerdam B. Understanding Elisa results for effective IBV vaccination. WORLD POULTRY-DOETINCHEM-ELSEVIER-. 2008;24(12):30–1.
4. van Leerdom B (Biochek B. How can ELISA monitoring for titers improve your vaccination results? Netherlands;